fbpx

Los Acuerdos. Capítulo: La Pañalera.

Escribir como hombre en un blog diseñado, pensado y elaborado para mujeres no era la idea que más me animara, pero al ver y constatar la intención de inspirar y la emoción que se imprime en cada actividad relacionada con el crecimiento de Mujeres Infinitas como espacio dedicado al desarrollo del poder femenino, he quedado seducido y pues aquí voy y deseo que lo disfruten… Para quienes son recientes en ésta comunidad, me presento, soy Jimmy, el marido de Ada.

La primera vez que escribí en este blog, vivíamos en Panamá, y había aceptado desarrollar juntos un material para compartir con otras parejas respecto de nuestras experiencias que nos hacían sentir exitosos en el ámbito de la relación de pareja. Usualmente disfruto estar tras bastidores, pero en pos de apoyar lo que era un proyecto interesante y prometedor, acepté. Pueden leer ese artículo en este enlace: https://mujeresinfinitas.wordpress.com/2017/05/21/los-acuerdos-capitulo-la-boda/

Nuestra relación como pareja (la cual cumple 10 años en un par de meses), como todas las parejas ha tenido momentos altos y bajos. Momentos en los que ambos hemos agradecido un viaje de trabajo para un “respirito” y que acaban siendo combustible para extrañarse y recibirse con amor y seguir la vida en pareja escogida.

Durante estos años, luego de la boda hemos negociado montones de acuerdos, de mayor y menor envergadura; como mudarnos de ciudad y hasta de país por conveniencia laboral, cuándo tener nuestro hijo y el nombre que le daríamos y hasta el modelo de la pañalera, caso puntual del que hoy voy a escribir.

Desde siempre he tenido claro que cuando me llegase el momento de formar una familia me involucraría en la mayor cantidad de detalles posible… hasta tendría una pañalera que YO iba a usar en mis salidas con mi hijo.

¿Una pañalera para hombre? Fue lo primero que me dijo Ada, a lo que mi respuesta fue: SI, no voy a usar una pañalera de mujer y me he decantado en una serie de argumentos de por qué la pañalera que había escogido era la mejor opción, y bla, bla, bla.

Desde la versión de Ada, lo mejor era una pañalera clásica, con un solo bolsillo y asas delgadas, color negro con detalles en verde, de apariencia elegante y fácil de combinar con todo. Para mi resultaba terriblemente incómoda y pasada de moda. Mi versión era todo lo contrario. Robusta de tanto acolchado, con muchos bolsillos, color verde camuflaje con detalles en naranja, todo un lío si querías combinarla con cualquier cosa.

Luego de no avanzar con la compra de una única pañalera optamos por comprar cada quien la propia y así avanzar con otras decisiones correspondientes al bebé, quien lleva por nombre Cristian. Con el pasar del tiempo, y conforme Cristian iba necesitando de más o menos accesorios me doy cuenta que la pañalera que había escogido era la protagonista de todas las salidas (combinara o no).

Cito la experiencia de la pañalera como ejemplo de muchas de las posturas que tomamos en nuestra vida (ya sea en pareja o no), algunas altamente argumentadas con lógica, sexismo y mucho orgullo en forma de YO. La tendencia cultural ha ido evolucionando y los hombres nos involucramos hoy día en cosas que antes ni en el sueño más evolucionado de una mujer podían existir.

¿Moraleja? Si un hombre desea participar de las cosas relacionadas a su hijo, o con la decoración de la casa, o cualquier otra cosa que no sea lo “común”, escúchennos, puede que digamos una barbaridad o la idea del año, pero aprovechen de escuchar algo diferente a lo que sea que solamos decir.

No soy científico de ninguna especialidad, pero entiendo lo obvio: mujeres y hombres somos diferentes, física, mental, y hasta bioquímicamente, pero no por ello nuestros puntos de vista no puedan tener puntos de encuentro, de aciertos y desaciertos. Aspecto clave, respetar las diferencias y celebrar las afinidades.

Solemos cegar nuestra razón por el efecto de las diferentes hormonas que nos definen como género y en muchas ocasiones nos cerramos a ver las cosas desde la óptica de nuestra pareja, a lo que cabe la pregunta: Si lo (la) escogimos como pareja fue por algo, ¿cierto? Yo aprendo a diario de mi mujer y estoy agradecido por eso.

La invitación final es a enfocarse en los puntos de encuentro de ambas visiones, encontrar las actividades que estimulan la colaboración y trabajo en equipo y realizarlas con más frecuencia (el sexo también es una de ellas), y abranse a conocer la opinión de sus compañía de vida.

Nos leemos en la siguiente oportunidad y bienvenidos sus comentarios, siempre son nutritivos.

@jimmyalvaradoa

La Pañalera

Mujeres Infinitas © Todos los derechos reservados

info@mujeresinfinitas.es

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies